viernes, 1 de octubre de 2010

Diego Rivas Gutiérrez


Mañana se enfrentan la Real Sociedad y el Espanyol en el Estadio de Anoeta. Un partido, aparentemente, especial para Raúl Tamudo que se enfrentará a su equipo de toda la vida, pero no será el única para el que será especial.
Diego Rivas Gutiérrez, Ciudad Real 1980, cumple mañana 100 encuentros con la camiseta de la Real desde que debutara, en San Mames, un domingo de agosto de 2006.
El 100, al igual que el número 1, se jugará en Primera, aunque la mayoría de partidos en los que el Toro Blanco ha defendido la zamarra blanquiazul han sido en la categoría de plata.
Procedente del Getafe y tras el pago de 3 millones de euros, llegó el medio centro al conjunto de Jose Mari Bakero, su gran valedor.
Su primer año no fue fácil, con la grada en contra por su alto coste y su alto sueldo, Rivas descendió con la Real Sociedad en Valencia en junio de 2007.
El año del Toro fue para olvidar, él mismo lo dice, ese no era él, marcó un gol de bella factura que sirvió para vencer al Nástic, pero su rendimiento resultó nefasto, tanto que el verano del descenso se le colocó el cartel de transferible junto con Juanito y Gerardo. Raro es que los culpables fueran tres jugadores nacidos fuera de las fronteras de Euskal Herria, ¿no?
Diego Rivas tras la victoria frente al Cartagena
Rivas aterrizó en Cádiz a última hora y de malas maneras, pagando la Real más de la mitad de su ficha, una operación maestra sin duda.
En la tacita de plata, tampoco encontró su fútbol y descendió, de manera cruel, a la Segunda División B. Abraham Paz, capitán del Cádiz falló un penalty en el minuto 95 de la jornada 42, ese balón mató al Cádiz y salvó al Córdoba.
Ese verano, con otro presidente, otro entrenador, Rivas volvió a Donostia y esos dos "personajes" fueron sus grandes valedores, los que confiaron en él. Por un lado Iñaki Badiola y por el otro Juan Manuel Lillo.
Al volver y dada la precaria situación económica de la Real, Rivas aceptó bajarse generosamente el sueldo, lo cual hizo que la afición se uniera a él. Siempre ovacionado, el manchego acabó tomando posesión del mediocampo Realista, tampoco se subió pero Rivas fue el mejor realista junto con Bravo.
En su tercer año con el equipo se erigió en indiscutible, su nuevo técnico, Martín Lasarte quedó prendado de él en Vallecas, en el primer partido que presenció antes de tomar las riendas realistas.
Con Rivas y 10 más, la Real ascendió a Primera el 13 de junio de 2010, 3 años después de dejar dicha categoría. ¿Las estrellas del equipo? Bravo, Ansotegi, Prieto, Zurutuza, Griezmann y Rivas.
Aunque algún sector de la prensa guipuzcoana intenta ponerlo en el epicentro de todos los males del juego de la Real lo cierto es que el juego de Rivas encandiló a casi todos, volvió a ser el Toro Blanco.
A día de hoy, Rivas se encuentra frustrado, siendo titular indiscutible pero esperando una llamada de renovación que él mismo ha dicho que no espera que llegue, algunos ya se manifiestas por que esa renovación se haga lo antes posible. El Toro se lo merece, se lo ha ganado, a base de casta, de entrega y de demostrar sentimiento por este equipo, su equipo.
Mañana serán 100, ojala sean otros cien, feliz centenario Sr. Rivas.

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