jueves, 28 de octubre de 2010

Ongi etorri etxera Juanma

Hoy vuelve la Copa de SM el Rey a Anoeta, como diría el gran Mauri la Copa del Reír.
El último recuerdo copero que viví en Anoeta se remonta al año del "cambio" cuando Marquitos eliminó al Zaragoza en un partido muy serio del equipo que entrenaba quien hoy se sentará en el banquillo visitante.
Hoy llega Juan Manuel Lillo, el entrenador del no-ascenso, el que vivió lo de Vitoria, el que confió en Rivas, hizo crecer a Agirretxe e implantó un sistema de juego arriesgado, un 3-4-3 que, gracias a Dios, acabó abandonando al poco de iniciarse la temporada 2008/09.
Juanma Lillo llegó a la Real de mano de quien-no-debe-ser-nombrado, Iñaki Badiola a pocos meses de acabar la temporada 2007/08, tras la destitución de Joxe Ramón Eizmendi.
Fui uno de los que más criticó la llegada del entrenador Tolosarra, pero el primer año estuvo a punto de cumplir el objetivo, el equipo lo tuvo 11 jornadas y tan sólo perdió un partido, llegando a la última jornada con posibilidades reales de ascenso, escasas pero reales. 
El equipo se resintió en las 3 últimas jornadas con 2 puntos de 9, algo que imposibilitó el ascenso. 
Todos recordamos imágenes de esos tres partidos, recordamos a Delibasic fallando un mano a mano frente al Salamanca, un penalty recibido por Martí y no pitado el mismo día, la ocasión de Víctor en Vitoria, los dos goles en dos minutos en Mendizorroza y el exceso de ansiedad el día del Córdoba que acabó con el equipo txuri urdin jugando con 4 delanteros. 
Ese día quedará marcado en la historia reciente de la Real, 15 de junio de 2008, justo 5 años después de perder la Liga en Vigo, el mismo día, diferente frustración.
En su segundo año Lillo fue criticado duramente por sus ideas, algunos atizaron al Tolosarra por la escasa preparación física del conjunto blanquiazul, otros por la falta y los últimos por su exceso de confianza hacia Washington Sebastián "Loco" Abreu. El delantero uruguayo marcó más de 10 goles en media liga pero el cambio de sistema en favor de "El Loco" frustró las opciones de ascenso del equipo realista, por mucha campaña denominada "aurten bai", "este año sí", el equipo navegó sin rumbo desde finales de febrero, principios de marzo, algo inadmisible, en segunda y con la historia del conjunto donostiarra. 
Por el año y medio que pasó aquí Lillo, por la traición que sufrió por parte de Loren, por la campaña de derribo que sufrió y por su primera temporada al frente del conjunto realista, recibiré a Lillo con aplausos, los que se merece y los que se ganó en todos y cada uno de los partidos que dirigió al equipo.
Hoy vuelve a Anoeta un realista de pro, uno de los que sufrió como yo la debacle de Vitoria y uno de los que más siente los colores. Lillo siente más la Real que muchos de los jugadores - canteranos que han vestido la camiseta de la Real en la última década. 
Por eso hoy hay que darle la bienvenida a su casa, ongi etorri etxera Juanma, mila esker guztiagatik.

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