jueves, 25 de noviembre de 2010

El calor derrite Miami

Mucha gente pensaba el 9 de julio de 2010 que los Miami Heat serían imparables, de una tacada habían añadido a su 'roster' a LeBron James y Chris Bosh, números 1 y 4 del draft de 2003, el mismo en el que los Heat seleccionaron a Dwayne Wade. 
'Flash' pudo, por fin, estar contento con su equipo, que se había arrastrado desde que Shaquille O'Neal abandonó la franquicia. De esta manera, con King James, CB4 y Flash juntos el equipo parecía temible.
Más temible aún cuando llegaron 'Big Z' Ilgauskas, Mike Miller o Eddie House, que se unieron a Carlos Arroyo y Udonis Haslem.
Algunos, los más valientes, en seguida pudimos ver cuál sería su talón de Aquiles, exactamente el mismo que hacía tambalearse el proyecto en Cleveland de LeBron James: el juego interior.
A pesar de contar con el fichaje de Ilgauskas, el puesto de pívot es el que más quebraderos de cabeza está generándole a Spoelstra, el técnico de la franquicia.
Se preveía que tendría problemas para parar a Dwight Howard y sus Magic, incluso a 'Shaq' y sus Celtics, pero todos supimos que el "Biggest three" no podría, ni de lejos, competir con los actuales campeones de la NBA. 
El juego interior formado por Odom y Gasol o por el propio Pau y Andrew Bynum se encuentra a años luz de todos los juegos interiores de la NBA, a simple vista, nadie puede luchar con ellos, menos aún viendo el espectacular inicio de la 'Regular Season' que está efectuando 'ET'. Pau Gasol ha dado un paso al frente, ha aumentado sus prestaciones y su nivel, que ya era altísimo, ha llegado a un nivel en el que ya no sólo es el mejor jugador europeo de la NBA, si no que ahora mismo, está en la lista de candidatos al MVP.
A día de hoy, los Miami Heat firman un paupérrimo, a tenor del roster, 8-7 de balance en sus 15 primeros partidos. 
Dwayne Wade y Chris Bosh llevan un par de años acostumbrados, mal acostumbrados, a estos balances pero ¿qué pensará el Rey?
LeBron James dejó todo lo que tenía en Cleveland para formar parte de una franquicia ganadora, por su objetivo, se llevó con él a Ilgauskas, Bosh, House y hasta Hardaway se planteó volver a las pistas para jugar con ellos.
James, odiado por muchas de las aficiones de la NBA, se ganó también la enemistad de 'su' afición, la de Cleveland, y hasta ahora ha sido para nada.
La franquicia de Florida ha formado un revuelo sin antecedentes en el verano de 2010, ese verano que desde 2003, se tituló como "el gran verano", el que podía tildarse como la gran evasión de estrellas.
Pat Riley quedó totalmente satisfecho de su plantilla, no es para menos, pero a día de hoy, los Memphis Grizzlies les batieron la pasada semana, Orlando esta noche y comparten número de victoria con franquicias como Atlanta y Nueva York, algo totalmente inesperado.
La primera jornada ya se evidenció que no sería un camino de rosas, James dijo que nadie debía esperar un 82-0 pero comenzar la liga ya perdiendo, además contra los Celtics, fue un duro varapalo que ni el 'King', ni 'Flash' ni Riley esperaban. Primer test serio, primera debacle, queda mucho camino por recorrer pero parece que este año, los 'SuperFriends' no serán rivales para los Lakers y más de uno dudo que salgan campeones de conferencia. 

El traspaso de James resultó un circo como todos bien sabemos, se decidió públicamente en un programa especial, Nike lanzó una campaña "What should I do?" y demás parafernalia. Personalmente me quedo con la respuesta de los aficionados de Cleveland a su antiguo ídolo y, sobretodo, con una frase.
James menciona su legado en Cleveland, a lo que un fan responde: "¿Legado? Los traidores no dejan ningún legado.
Apúntatelo James.
PD: Totalmente recomendable el documental sobre James “More than a game”.

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