martes, 17 de abril de 2012

La afición no se toca


De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda criticar a la Real. Si se queja por las continuas ofensas de unos jugadores que no sienten los colores como deberían, por quejarse y si no animan ni protestan, por pasotas. 

La primera acción en contra de los jugadores fue el desplante de la Peña Mujika después de las seis ensaimadas de Mallorca. ¿Cómo no iban a quejarse después de semejante varapalo? ¿Teníamos que callarnos y aplaudir?

Si algo bueno ha tenido la Real durante los años más negros de su historia reciente, que son casualmente los últimos, ha sido su afición.

El año del descenso hubo desplazamiento masivo a Getafe, a Tarragona y a Valencia aquella tarde de junio en la que se puso punto y a parte a la historia de la Real en la élite tras cuarenta años ininterrumpidos jugando en la Primera División del fútbol español. Miles de realistas acompañaron a un equipo que no dio la talla y bajó tras sacar dos puntos de los últimos nueve frente a Osasuna, Racing y Valencia. Se lloró tras el penalti de Savio como hacía tiempo que no se lloraba, se lloró con los goles del Betis en Santander mientras la Real empataba a 2 en Mestalla, el tercero del conjunto ché acabó de hacer estallar a la afición y el estéril gol de Germán Herrera con la ayuda de Moretti no sirvió para nada.

Vale que nos equivocamos al pedir a voz en grito la continuidad de un Lotina que parecía ligado a un proyecto que él mismo hundió trayendo al citado Herrera antes que a 'Tacuara' Cardozo.

El primer año en segunda se vivieron nuevos viajes masivos como el de la jornada 41 en Vitoria cuando el equipo se jugó el ascenso que dejó escapar en los minutos finales. Ni siquiera por esas la afición dio la espalda a un equipo que se volvía a reír de sus fans y el último día, frente a un Córdoba que estaba jugándose el descenso a la 2ªB, no se ganó y ni por esas se les atacó, se les siguió aplaudiendo. 

En la Liga Adelante se vivieron desplazamientos masivos que doblaban en mérito a los de la Liga BBVA. Viajar a Huesca no era tan cómodo como viajar a La Romareda y los dos viajes del equipo realista a la ciudad oscense contaron con una numerosísima presencia de aficionados realistas. Ni que decir tiene que cuando el equipo se jugaba medio ascenso en Cádiz estuvo bien arropado, en la otra punta del país, por su fiel afición.

Este año cerca de un millar de aficionados estuvieron en Vallecas tras pagar como mínimo 40 euros. Además del viaje y el precio, el equipo se llevó un 4-0 sonrojante y nadie celebró que los aficionados se dejaran el dinero y la ilusión en viajar a Madrid. El siguiente viaje a Madrid se saldó con un 5-1 más escandaloso que del Rayo y con un coste bastante más alto ya que hubo aficionados que se dejaron 90 euros en entrar en el coliseo madridista. Además del precio, algunos aficionados pagaron con miedo su presencia en la capital ya que algunos fueron amenazados fuera del campo.

Después algunos jugadores se fueron a Gabana a celebrar la humillante derrota mientras centenares de realistas estaban en el autobús intentando olvidar lo que habían visto.

La afición realista no se toca y nunca se ha de tocar aunque esté de moda atacarla ahora. Si la afición quiso que se renovara a Rivas era porque el manchego, además de rendir a buen nivel, tenía detalles de gran persona con los fans. Si la afición no quiere a Montanier es porque no sabe a qué juega su equipo y porque está cansado de que no sepa gestionar el equipo, no soporta el trato a Ifrán, la situación de Llorente, que Pardo no juegue nada y un largo etcétera. 


De Loren...¿Qué podemos decir del mesías burgalés? Él y sólo él es el culpable de que Jhonatan Estrada, Franck Songo'o o McDonald Mariga hayan vestido la camiseta realista durante más partidos de los que su fútbol merecía, es decir, un partido como mucho. Además, Mariga llegó a precio de nueve goleador. 

La afición está con el equipo y buena muestra de ello es que todos los veinte de enero en la Plaza de la Constitución se corea el nombre del equipo antes de iniciarse la fiesta de San Sebastián. Si la afición les tira de las orejas a los jugadores bienvenido sea, porque es inaceptable que en cuatro meses el Rayo, el Atlético y el Granada te metan cuatro, el Real Madrid cinco y el Mallorca seis. Es inaceptable.

Cabe matizar que si el equipo está hoy lejos del descenso es porque ha ganado en casa lo que ha perdido fuera, será que la afición apoya, ¿no?

Estoy de acuerdo con el señor Iturria en que el problema de la Real no son las pistas de Anoeta pero creo que el problema es otro, el problema son juntaletras como él y los del medio oficial que ahora quieren meternos por los ojos al entrenador más nefasto que ha tenido la Real en lo que va de siglo XXI.

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