martes, 26 de junio de 2012

Adeu Miki


No es fácil escribir sobre él, ni siquiera pasadas más de 24 horas sobre la trágica noticia que nos confirmó su fallecimiento.

Miki Roqué nos agarró el corazón hace más de un año en una rueda de prensa no prevista en la que anunció que padecía cáncer de pelvis. Eso fue en marzo de 2011 cuando un chaval de 22 años anunciaba que dejaba "temporalmente" el fútbol para ganar el partido más importante de su vida.

Parecía que había ganado dicho partido pero todo se complicó casi un año después, en febrero de 2012. El central del Betis tuvo que ser intervenido de nuevo, esta vez casi en secreto y después de dicha intervención los últimos cuatro meses de su vida los pasó entre la clínica y su casa.

Él ya pensaba en volver a correr, en volver a sentirse futbolista, pero todo se torció y acabó cediendo ante el tumor que se le reprodujo cuando Miki ya había ganado.

Formado en las categorías inferiores del Fútbol Club Barcelona, Miki Roqué dio el salto al Liverpool de Rafa Benitez en 2005 con el que debutó en la UEFA Champions League en un partido frente al Galatasaray y en el que sustituyó, nada más y nada menos que a Xabi Alonso.

Se le cedió al Oldham, al Xerez y al Cartagena hasta que fue traspasado al Betis con el que ascendió a la Liga BBVA el pasado año. El ascenso del equipo de Pepe Mel fue el mejor homenaje que sus compañeros pudieron brindar al joven central que ya por entonces, junio del año pasado, luchaba por salvar su vida. Había sido operado con éxito en Barcelona y se recuperaba en casa, con los suyos, en su Lleida natal. 

De él hablan mejor los que le conocieron. El doctor del Real Betis, Tomás Calero, afirmó en la rueda de prensa de marzo de 2011, que era el propio Miki quien animaba al resto. El gesto de Pepe Mel era más serio que nunca y el bueno de Miki llegó a todo el mundo con su sinceridad y sus lágrimas. Con sólo 22 años, poca gente se atrevería a salir a una rueda de prensa a anunciar lo que él anunció. Absolutamente elogiable su actitud.

Como absolutamente elogiable, loable o como queráis llamarlo ha sido en todo este tiempo Carles Puyol. 
El capitán del Barcelona tuvo el bonito gesto de dejar que Abidal alzara la cuarta Copa de Europa del FC Barcelona pero no se olvidó de Miki Roqué. Lució una camiseta en la que se leía claramente "Anims Miki".

Ayer pudimos saber que Puyol no se quedó en eso, que costeó el tratamiento de Miki que el Betis no podía asumir. Según se ha podido saber, dicho tratamiento pudo llegar a costarle al central catalán la nada desdeñable cifra de 30.000 euros. El propio Puyol se puso en contacto con el doctor Cáceres, un reputado médico.

Sevilla llora desde ayer la muerte de un chaval de 23 años...algo que no es nada nuevo y que hace que en la capital andaluza todos se acuerden inevitablemente de Antonio Puerta, otro genio que la vida se llevó antes de tiempo.

Miki Roqué nos ganó al dar la cara para hablar de su enfermedad con sólo 22 años, el domingo le perdimos todos. Descanse en paz.

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