martes, 14 de mayo de 2013

RSO 2-2 GRA: Montanier regala el colchón


Si bien hace dos semanas, tras arrollar al Valencia, todos pensábamos que la cuarta plaza sólo se nos podía escapar a nosotros y que de caer a la quinta sería más error nuestro que acierto ché pues bien en esas estamos.

Hemos gastado las dos balas que teníamos para fallar y Montanier ha vuelto a ser ese entrenador que Anoeta quería al otro lado de la frontera. Empezó en Pamplona aunque el colchón de puntos permitía ese tropezón que fue tirar el partido del Reyno pero se equivocó en Getafe y más ayer, más que nunca diría yo, frente al Granada.

No sé qué tiene el Granada que consigue sacar lo peor del de Vernon. Si el año pasado nos deleitó con una alineación infame con seis defensas, dos pivotes, un extremo y un delantero lo de ayer no tiene nombre. No parecía buena idea salir de inicio con Chory, Vela, Griezmann y Prieto por delante de Markel pero el partidazo del galo y del capitán bajando a recibir constantemente hizo bueno el planteamiento que valió para irse 2-1 A partir de ahí Montanier demostró su habitual cintura para atajar los regates del rival y Alcaraz le hizo un roto que se veía venir.

El partido se puso muy pronto de cara pues Agirretxe aprovechó un regalo de Chory Castro para hacer el 1-0 en ligero fuera de juego en el minuto 9. El partido, la clasificación, todo invitaba a la fiesta en Anoeta pues la Real había salido mucho mejor y se estaba cenando al Granada.

Un error de Carlos Martínez permitió que El Arabi anotara con un buen zurdazo el empate en el primer acercamiento de los nazarís. Anoeta llevó en volandas a un equipo que dio sensación de poder marcharse con más de un gol de diferencia al descanso pero el gol se resistió hasta el final.

Griezmann lo intentó en repetidas ocasiones desde la frontal y Vela estuvo excesivamente individualista en más de una ocasión por lo que la Real tuvo que esperar hasta el 44' para adelantarse de nuevo. Fue Agirretxe, no podía ser otro, quien anotara el gol con un precioso tanto con el pecho culminando una buena contra y un gran centro de Vela. 

Con el 2-1 al descanso cualquier persona normal sin título de entrenador nacional, ni siquiera de infantiles, habría optado desde su butaca por bajar el ritmo, controlar el esférico. Eso en la Real tiene nombre y apellidos. Es Rubén Pardo el que tiene que salir para controlar el partido pero no, Montanier que sí que tiene el título siguió en sus trece, catorce y quince y mantuvo a Markel como único pivote mientras el equipo se ahogaba.

Agirretxe pudo marcar el tercero en varias ocasiones y él y Vela se toparon con el palo en una ocasión. Cuando llegó la de Vela, Montanier ya había cometido su primer error. Puso a Ifrán por Chory cuando el partido pedía a gritos un mediocampista. Después en rueda de prensa admitió que Zurutuza no estaba disponible pero no meter a Pardo es un delito estando el partido como estaba.

Claro que hablando de delitos está el segundo cambio. Estrada por Vela. Ni más ni menos. Tu mejor jugador, pichichi del equipo se va y entra un lateral diestro para jugar de extremo izquierdo. Lo que se suele llamar un cambio coherente. Montanier le mandó así otro dardo a José Ángel que ya sabe que sólo jugará salvo catástrofe del resto de sus compañeros. 

Con el 2-1 Alcaráz tiró para arriba ya que al Granada le iba la vida en el empate. Dio entrada a Buonanotte y Aranda y el equipo lo notó. El mediocampo de la Real se partió y el equipo se rompió en mil pedazos donde Mikel, Iñigo y en última instancia Bravo trataban de salvar los tres puntos como pudieran. Pudo marcar Nolito con un derechazo bestial que despejó Bravo a mano cambiada. El propio delantero del Benfica pudo hacerlo en el mismo córner  y se topó con Bravo de nuevo y después no llegó por poco a un buen balón de Nyom.

Entre tantas, Buonanotte tuvo dos buenas ocasiones abortadas por la pareja de centrales de la Real que achicaba agua mientras Gipuzkoa entera se jugaba la taquicardia. Estrada pudo hacer el 3-1 si no llega a ser por una gran parada de Roberto pero el resultado final se veía venir. 

Durante los cuatro minutos de descuento, ya con Cadamuro en el campo por la lesión de De la Bella, la Real siguió metiendo el culo en el área pequeña. Markel perdió un balón por estar donde no tenía que estar haciendo cosas que no sabe hacer, es decir, ir al córner a tratar de perder tiempo cuando con el balón en los pies es lo que es. Perdió el esférico y al cortar la contra Mikel González vio una amarilla que le impide jugar en Sevilla el sábado.

Después llegó Ifrán. No estaba siendo su peor partido pero se puso la cruz él solito en el 92. En un dos para tres trató de zafarse de la defensa para marcar su golito como siempre intenta. Falló y perdió la bola y lo que fue más grave: se desentendió del juego, del esférico en lugar de hacer falta rápida. Esa falta la hizo Griezmann en medio campo y vio la amarilla. Roberto colgó el balón al área pequeña donde Aranda la bajó de pecho y Recio hizo el empate a dos.

La Real deja escapar la Champions y aunque sigue cuarta necesita ganar los tres partidos pues poca gente duda de que el Valencia ganará los partidos que le quedan con la facilidad con que ganó ayer en Vallecas. Por mucho que la Real hizo ocasiones de sobra para ganar, no es menos cierto que si el gol de Recio hubiera llegado cinco minutos antes bien se podía haber perdido el partido. El año que viene se volverá a Europa y no es un éxito, es una confirmación de lo que muchos veníamos diciendo desde hace tiempo que es que este equipo tiene nivel europeo. Después de tener la Champions en la mano va a doler abandonar la cuarta posición, esperemos que vuelva Illarra, el único jugador de la Real capaz de jugar de pivote único.

¡Ah! Philippe para la próxima. De todas las veces que has intentado aguantar un resultado por acumulación de defensas sólo te ha salido bien en el Calderón. En dos años una vez. A ver si aprendes. 

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