domingo, 2 de junio de 2013

DEP 0-1 RSO: ¡¡SOMOS DE CHAMPIONS!!



Un gol de Griezmann que entró como sin querer entrar dio a la Real la clasificación para la Champions diez años después. El galo aprovechó un despeje de Aranzubia tras una magnífica jugada de Agirretxe para plasmar en el electrónico la superioridad de una Real que no lo pasó bien en la segunda parte. Más aún tras la evitable expulsión de Markel Bergara.

Philippe Montanier dispuso de su once de gala el día de su despedida dando entrada a Vela por Chory Castro respecto al once que empató contra el Real Madrid en Anoeta. 

Los realistas salieron nerviosos atrás siendo más expeditivos que de costumbre pero eso no impidió que las primeras jugadas de peligro corrieran de su cuenta. Carlos Vela fue el realista más activo en el inicio de temporada. A pesar de recibir una entrada criminal cuando todavía no se había jugado el primer minuto de partido, el azteca fue un quebradero de cabeza para Silvio que no pudo pararle en ningún momento. 

Precisamente Vela inició la jugada del gol. Corría el minuto 21 y el azteca le dio el esférico a Agirretxe cuando el de Usurbil se disponía a entrar en el área, recortó por dos veces a Zé Castro y lanzó un zurdazo que Aranzubia despejó como pudo. Ahí estaba Antoine Griezmann para marcar, no sin sufrimiento, el primero de la noche. El Sevilla estaba pasando por encima a un Valencia que, sin embargo, iba ganando gracias a un golazo de Banega. Soldado se topó con el larguero pudiendo hacer el 0-2 pero el gol de la Real supuso una llamada a la Virgen de Aranzazu que consiguió que el Valencia fallara y que el Deportivo no marcara en las innumerables ocasiones que tuvo.

Griezmann hizo el 0-2 pero el linier de Fernández Borbalán anuló el tanto por un claro fuera de juego del galo. Pecó de individualista Vela al no dejarle el balón a Prieto que tenía carril para dar el pase de la muerte y al final el gol fue anulado y se compraron billetes de sufrimiento.

Porque la Real creaba peligro cada vez que salía pero el 0-1 no era el mejor resultado posible para una afición que ya había visto empatar al Granada in extremis en Anoeta. 

Al filo del descanso Vela volvió a fallar una ocasión cantada. Un mal control de Griezmann le impidió encarar a Aranzubia pero el galo encontró a Vela en el área pequeña pero el disparo en una posición incómoda aunque casi en el área pequeña se le fue por arriba al mexicano. 

En el otro lado Bravo se mostraba solvente parando los disparos de Riki y Abel Aguilar sin mayor problema. A pesar de que la segunda parte fue claramente deportivista en la posesión, la Real volvió a tener la primera ocasión de los segundos 45 minutos. Fue de nuevo Carlos Vela quien probó suerte sin encontrar portería su zurdazo. El sufrimiento estaba asegurado. 

Las ocasiones más claras del Deportivo las puso la Real con sus fallos defensivos. Primero Iñigo Martínez despejó a su palo un centro de Riki. Si no nos quitó años de vida el domingo pasado tras rematar sobre su portería ante la salida de Bravo, ayer nos quiso poner el corazón de nuevo en jaque. Oliveira tuvo la siguiente pero su disparo se fue por arriba, Salomao falló a portería vacía tras un fallo de Bravo y después llegó una triple ocasión del Deportivo. El disparo de Salomao lo despejó en corto Bravo, le quedó a Riki que se topó con los pies mágicos del chileno y el nuevo remate, esta vez de Aguilar, se topó con el larguero. 

A falta de siete minutos Markel cometió un error de principiante al regalar una falta en medio campo al Deportivo. Teniendo una amarilla jugando fuera de casa el resultado era obvio y merecido. El de Elgoibar se fue a la caseta antes de tiempo por una falta que no debió cometer. 

Salomao debió irse al vestuario antes de tiempo por una entrada criminal con las dos piernas por delante a Chory Castro pero el árbitro no le mostró ni la amarilla. Después sí se la mostró a Griezmann por una jugada idéntica en la que el galo se dejó llevar e hizo la tijera desde el suelo a Nelson Oliveira que nada más levantarse agredió al realista con una amarilla como resultado. 

Los realistas defendieron como podían y el premio fue enorme. Se pudo hacer el 0-2 pero no hizo ni falta. Las noticias de Sevilla inundaban de alegría a los mil realistas en Riazor. Los cuatro goles de Negredo, la roja a Jonás, era demasiado bonito como para creerlo. Decían que era imposible pero fue posible, estaremos en el bombo de Champions mediados el mes de julio esperando rival. Zenit, Schalke, PSV, Milán, Arsenal o el Lyon, el verdugo de hace nueve años, pueden ser los rivales pero ya no tememos a nadie, ¿por qué tendríamos que hacerlo? Se cierra una temporada mágica con victorias en La Rosaleda, Mestalla, San Mamés, Calderón, Pizjuán...y dos remontadas de 0-2 en contra a Barça y Madrid para un 3-2 y un 3-3 respectivamente.

Nos lo merecemos. Porque estuvimos tres años en segunda. Porque tuvimos que vivir 126 partidos del fútbol de plata. Somos de Champions. Le pese a quien le pese. Toca disfrutar. Gracias. 

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