miércoles, 8 de enero de 2014

David y punto

Pocas veces habrá un caso como él. Llegó hace nueve años a San Sebastíán y solo se ha perdido cinco partidos desde entonces...los que jugó con el Menorca. David Doblas nunca ha faltado a un partido del Gipuzkoa Basket en la máxima categoría.



Cuando el Gipuzkoa Basket ascendió por primera vez a la élite bajo el nombre de Bruesa Gipuzkoa Basket en la plantilla donostiarra estaban Uriz o Nacho Martín pero la estrella era él, el trece. Era un pívot bajito, no demasiado rápido pero con una capacidad en la pintura que pocos jugadores tenían.

Doblas con Uriz celebrando el ascenso en Cáceres
Casi diez años después de aquella canasta de Esteban Martínez que nadie olvidará en San Sebastián, ese pívot bajito y no excesivamente rápido es el jugador que más veces ha defendido la camiseta del Gipuzkoa Basket y es que David Doblas ha jugado todos y cada uno de los partidos de los donostiarras en la máxima categoría, un dato de otra época, un dato que habla por sí mismo de lo importante que es el cántabro en San Sebastián.

Doblas llegó a San Sebastián con 24 años y como casi todos los integrantes de las categorías inferiores del Baskonia, apuntaba muy alto y fue internacional en los equipos de base de la Federación Española de Baloncesto. A pesar de su juventud y de que se firmaron jugadores llamados a ser líderes del equipo como Ordín, Devin Davis o Kammerichs y más adelante Fajardo y Mulaomerovic, el cántabro fue capital en la lucha del equipo por mantener la categoría en su primer año. Tras confirmarse el descenso, firmó por el Menorca con el que jugaría solo cinco partidos antes de regresar, temporalmente con el 19 a la espalda, al Gipuzkoa Basket donde Hopkins y Panko eran las estrellas del equipo y de la Liga LEB. 

Consumado el segundo ascenso en tres años tras vencer la final four de Cáceres, Doblas y Uriz escenificaron la alegría de quien sentía el equipo como suyo y del que había conseguido dos hitos en tres año
con un equipo que tenía siete años de existencia. De vuelta a la Liga ACB el Bruesa siempre ha firmado jugadores interiores pero siempre ha sido Doblas el que ha tirado del carro interior. Bien haciendo pareja con Hopkins, con Miralles o con Panko, David Doblas se ha fajado en la pintura de la Liga durante años para convertirse en el pívot que es a día de hoy. El año pasado sonó para la prelista de Orenga antes del Europeo tras destacar en la Selección B el verano anterior y eso ya habla mucho del salto de calidad que ha dado.

Durante la mejor temporada del equipo hasta la fecha, la 2011-12, Doblas vivió sus mejores momentos deportivos en el tramo final. Mención especial para el partido de playoffs contra el Valencia Basket en Illumbe. El cántabro fue el mejor jugador del equipo de Sito Alonso en la primera, y por ahora única, victoria del equipo en las eliminatorias por el título. Aquel día firmó 21 puntos y 9 rebotes para una agónica victoria en la prórroga.

Este año, igual que el anterior, el Gipuzkoa Basket apostó por él como uno de los jugadores clave para tener un equipo sólido y guerrero y está respondiendo como siempre, con rebotes a pesar de luchar con gente más alta, con puntos por garra y cómo no, bailando en la pintura. Dijo una vez Manel Comas que Doblas hacía los movimientos lentos en la zona pero que los hacía tan bien que era imparable. El Sheriff sabía de esto.

Desde su llegada hasta que la ACB obligó a que apareciera un apellido en su espalda, Doblas lucía su nombre de pila, David, acompañado por un punto, algo así como David y punto. Para acabar es obligatorio enlazar un vídeo del que él mismo se reía en el programa Uyyyy que emitía la ETB hace un par de años. Se rompió el peroné, salió sangrando de la cancha pero..."no pasó nada". 

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