martes, 6 de mayo de 2014

Una peli que ya he visto...y no me gusta



¿Os imagináis ir todas las semanas al cine a ver una película que sabéis cómo acabará y que, para más inri, sabéis que no os gusta?

Es la sensación que tengo con los partidos de la Real. Desde que se ganara al FC Barcelona no disfruto con mi equipo. Llamarme exigente, estilista o cómo queráis pero además de ganar, al equipo le exijo más. Porque desde que ganó al Barcelona no ha dado alegría alguna.

Corría febrero y la Real arrolló al Barcelona en una tarde histórica para Anoeta, la Real y los que allí estuvimos. El 3-1 fue una obra de arte durante los noventa minutos y pudo ser mayor. Ocho días después llegó el primer cabreo con el equipo tras tirar -que no caer- el partido del Sánchez Pizjuán. Arrasate demostró su infinita inteligencia táctica jugándole al Sevilla igual que al Barcelona pero Emery, que sí sabe de fútbol, le dio una lección. Esperemos que, por lo menos, Arrasate tomara nota.

El cabreo más importante llegó en dos de los siguientes tres partidos. No sé qué me cabreó más si perder contra el Rayo o contra el Almería. Contra el Rayo te remontan un partido que de ninguna manera debían remontarte y les escuchas a los jugadores decir que han aprendido. No les crees porque la experiencia te dice que no han aprendido nada pero bueno, crees que al menos por este año se acabaron este tipo de cagadas. Cagadas sí, cagadas. Como la de dos semanas después en Almería. Entre tantas se gana al Valencia porque Cote sabe centrar y Agirretxe mete un gol propio de Kovacevic. Ah y porque Bravo hace una parada en el tramo final digna del gran portero que es. 

En Almería la primera parte nos hace ser optimistas. Un meneo en toda regla a un equipo flojo a más no poder que acaba con un empate a 1 tras un penaltito que marca Vela y un fallo de Bravo que acaba con el primer gol del año de Óscar Díaz. Tras el descanso Agirretxe marca un soberbio golazo de vaselina y llega el despropósito de Ayza Gámez al señalar dos penaltis que eran fuera del área. Verza adelanta al Almería y Markel iguala de cabeza. Markel que, hasta entonces, todos pensábamos que qué hacía subiendo a rematar. Claro que llega el despropósito con el 4-3 de un goleador cuyo nombre no recuerdo.

La visita del Valladolid fue otra decepción. Magia de Pardo y gol de Vela. Nada más. Ante un equipo malo a más no poder que ya te remontó un 0-2 en la primera vuelta por esas cosas que solo pasan con la Real.

Lo de Pamplona fue el partido de todos los años. Chory adelantó a la Real y cuando estaba siendo el mejor, Arrasate va y le cambia. Digno de un gran entrenador como él mismo es. Osasuna empata con gol de Oriol Riera -que llevaba meses sin marcar- porque Mikel González decide que no va a saltar a un balón aéreo a metros de la línea de gol. ¿Para qué?

He de reconocer que el partido del Real Madrid me dejó tocado. Aquella derrota se veía venir desde que Elustondo -él tenía que ser- trató de regatear a Isco y perdió un balón que acabó con gol del guisante en la portería de Bravo. El karma se descojonaba de todos nosotros con esa sonrisa pilla del que prefería el dinero al respeto de su gente. 

Después de los goles de Bale, Pepe y Morata hubo que volver a Madrid y la Real pasó a no decepcionarme. Me esperaba lo peor y lo peor ha llegado. Lo peor es que el Athletic vaya a ir a Champions con una plantilla igual de limitada que la del primer año de Montanier, lo peor es que seremos sextos en el mejor de los casos, lo peor es que Arrasate estará dos años más en Anoeta y lo peor es que, cómo no, Vela y Griezmann se van a ir. Normal que se vayan.

Empatar ante un Celta con diez, el partido del Espanyol, acabar pidiendo la hora contra el colista al que ganas 0-1 de penalti y el clásico granadazo del tiempo añadido. Queda San Mamés y me da miedo. Ya son cuartos pero si pueden humillarnos, lo harán y el baño táctico de Valverde a Arrasate lo veo venir desde el 2-0 de Pardo en el partido de ida.

He de decir que el gol de Vela al Espanyol fue una alegría sí. La única que he tenido en mucho tiempo y fue un espejismo. Porque la Real había jugado un partido malísimo sin la mínima intensidad exigible a un equipo que se jugaba algo y porque volvió a dejar claro que Vela está a un nivel que la Real no aspirará a repetir el año que viene.

Sin Vela, Griezmann, Cote, Granero, Estrada y Ros a los que se pueden sumar Seferovic, Ifrán y Cadamuro, ¿qué vamos a hacer?

Encomendarnos a Don Gorka Elustondo el pivote tácticamente inteligente que juega porque alguien de arriba está loca y estúpidamente enamorado de él. Elustondo tiene el mismo nivel que Estrada pero al de Zarautz le vamos a echar. Ha salido Zaldua, dirán. Como si Rivas, Dani García, Errasti o, sobre todo, Gaztañaga, no fueran mejor que el ínclito pivote de Beasain. El del Aston Martin. No lo soporto más, no. 

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