viernes, 8 de agosto de 2014

ABE 2-3 RSO: Ya estamos de infartos



Siete de agosto y la Real Sociedad hizo recordar a su afición las razones de ser de esta centenaria institución: el sufrimiento desde el principio.

Contra un equipo que dudo que se mantuviera en la Liga Adelante, en un campo decente que no era, ni mucho menos, un patatal y con todo a favor tras el 2-0 de la ida y la superioridad mostrada en Anoeta, más aún tras el gol de Xabi Prieto, la Real volvió a su camino, al de las realadas.

Es cierto que el Aberdeen, intenso y enchufado pero nada más, no volvió a tirar con peligro con el 2-1 pero cuando Zubikarai cantó por bulería y los locales hicieron el segundo tanto en el minuto 56 a muchos entre los que me incluyo, se nos aparecieron los fantasmas. No ayuda nada, por cierto, que enfoquen al banquillo y Jagoba esté con cara de triste y las manos en los bolsillos sin demostrar carácter ni acordarse de ningún familiar de su familia. Para eso está Lumbreras al que sí se le vio moverse.

Lo cierto es que la Real salió al Pittodrie Stadium, un campo que respiraba atmósfera futbolística británica a simple vista, con una marcha menos. Era el primer síntoma de realada en el ambiente. Era lógico que los escoceses apelaran a su campo, su juego directo y demás pero lo único que había que exigirle a la Real era que, ante un rival tan inferior, controlara el balón e hiciera que el Aberdeen bailara al son de nuestros peloteros. Con un 40% de posesión es imposible y si ni siquiera contra los escoceses la Real se impone, miedo me da en qué va a degenerar nuestro fútbol. ¿Volveremos a sacrificar a todo el equipo para que brillen los de arriba como el año pasado? Me refiero a que, con Montanier, Vela, Griezmann, Prieto y Agirretxe marcaron 50 goles entre los cuatro, el año pasado solo los dos primeros destacaron sus guarismos anotadores por encima del resto del equipo de manera notable.

Claro que intentar quitarle el balón a un equipo intenso con Zurutuza de titular es lo más complicado que se me ocurre ahora mismo. Igual sacando a Canales o Granero -qué locura jugar con los dos de inicio- la Real habría jugado a otra cosa. O habría jugado a algo, directamente.

Porque Xabi Prieto mandó para dentro la primera ocasión de la Real tras un gran saque de córner de Rubén Pardo. Antes, la Real ya había sumado otro síntoma de realada cuando los escoceses batieron a Zubikarai a la salida de un córner. A falta de una repetición clara, da la sensación de que Gorka Elustondo rompía el fuera de juego de quien acababa finalizando la jugada. El partido del de Beasain fue, de nuevo, malo. Nos dijeron que tenía buena salida de balón y ayer demostró que eso, al menos por ahora, es una mentira enorme. Se limitó a lanzar balones en largo y, cómo no, pedir fueras de juego que él mismo rompía algo que hizo en dos ocasiones. Además, a Prieto le pitaron una falta peligrosa en el minuto tres cuando Hayes dejó en evidencia la lentitud de Elustondo. En fin, que si va a ser central titular todo el año, vamos sirviéndonos algo cargado, que va a ser más llevadero.

Finnbogason falló al intentar sentenciar el partido y llegó la nueva realada con el gol del Aberdeen en el minuto 44. El llamado gol psicológico que solo suele funcionar cuando estamos nosotros por ahora vaya usted a saber por qué. Y fue psicológico sí. Porque la Real se fue al descanso con un empate cuando pudo irse 0-1 o incluso 0-2 y al salir del vestuario se puso rápidamente 2-1. Llegó en una jugada que desnuda el sistema de Jagoba Arrasate.

De la Bella con dos atacantes, el lateral Logan que se le va al catalán con una facilidad pasmosa y, el mal menor, fue ceder un córner. Un córner mal lanzado que acaba en el segundo palo con otro balón colgado y Reynolds cabeceando ante la plástica e inútil estirada de Eñaut Zubikarai. El 6 del Aberdeen, para más inri, lesionó a Finnbogason que puede estar más de un mes de baja por un choque en un partido que no debió jugar si allá por mayo, sus ahora compañeros hubieran sido algo más profesionales.

Salió Agirretxe y demostró que aquella época en la que empezaba la temporada como un tiro quedó atrás. Tendrá tiempo de demostrar que sigue empezando -al menos la Liga- con chispa porque ayer falló dos ocasiones de las que no puede perdonar un nueve. Y menos contra un equipo de la Scottish Premier League. Nada más salir, Xabi Prieto le dejó solo delante de Langfield y falló. En el tramo final tuvo otra y volvió a fallar.

Entre tantas salió Canales. Cambió el rumbo del partido. El cántabro entró tras el 2-1 por el Chory Castro que ya me dirán qué hace jugando de segundo punta un hombre de banda como él. Antes del descanso, Granero entró por un lesionado Zurutuza. Cabe matizar que el pelirrojo se lesionó por errar un control que nunca debió escapársele pero que acabó con una dura entrada. Canales está hecho de otra pasta. Se asocia, aparece, juega a un toque y además llega arriba. Lo único bueno del rombo -para él- es que ya no le vemos bajando a su propia área a subir el balón y es más decisivo apareciendo donde debe aparecer. Y que sea suplente...pues una jagobada más.

Xabi Prieto fue el salvador de la noche con el segundo tanto de penalti. Un penalti que no le hicieron a él pero casi. Cuando el '10' realista telegrafió un pase medido a De la Bella, Logan se dio la vuelta y dio la espalda al balón por lo que el '24' realista ganó el carril y llegó al área donde fue objeto de un claro penalti. Prieto lo materializó a lo Panenka y, la guinda, fue un cabezazo de Markel tras un caramelo, cómo no, de Sergio Canales.

La Real espera rival hoy a las 13:00 horas y no será mucho mejor que el Aberdeen en principio pero, visto lo visto, ¿quién está seguro de llegar a la fase de grupos?

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