miércoles, 24 de septiembre de 2014

¿Qué hacer cuando ya no hay ilusión? #RealSociedad



La Real visita esta noche al Sevilla en el Sánchez Pizjuán. Hace dos años conseguimos allí una victoria agónica -de las que cuestan infartos si uno tiene ya una edad- en la jornada 36 de la temporada de Montanier. Pero ya nada es igual.

Jokin Aperribay y Loren se gastaron 25 millones este verano en traer a Finbogasson y en que Vela y Granero continuaran en la plantilla realista. Pero no hay, ni siquiera, ilusión. Porque visitamos Sevilla y la sensación es que no va a pasar nada bueno. Igual que el año pasado cuando fuimos a Sevilla ocho días después de ganar al Barça pero sabiendo que el batacazo que se venía iba a ser importante. Y se vino.

Porque Jagoba I, el que prefiere un aquapark a París le planteó al Sevilla un partido como le planteó al Barça. El día que Elustondo partió de volante y acabó falso nueve, la Real solo tiró una vez a portería por medio de Canales. Y todo eso una semana después de pasar por encima del Barcelona. ¡Del Barcelona! 

Uno recuerdo el baño táctico de Emery a Arrasate ese día y,de repente, le apetece ponerse a doblar calcetines a eso de las 22:00 horas. Porque la Real ha destruido la ilusión de un gran año en poco más de dos meses. Primero fue el Aberdeen, después el Eibar y el Krasnodar y finalmente la Unión Deportiva Almería. 
Uno recuerdo el baño táctico de Emery a Arrasate ese día y,de repente, le apetece ponerse a doblar calcetines a eso de las 22:00 horas.
Que se puede hablar de mala suerte el domingo, que no todos los días vamos a tirar tres veces a los palos pero el concepto va más allá. La Real tenía que ganar al Almería por lo civil o por lo criminal, porque era, es y será mejor, porque ha gastado mucho y porque jugaba en Anoeta. Y no salió nada. La gente se quedó atónita y ni siquiera pitó. 

La ilusión en el fútbol es un castillo de naipes. Extremadamente complicado de levantar pero fácil de destrozar. Porque somos la Real. Porque ahora con 0-2 en contra vemos que se puede levantar pero no hace tanto tiempo -quizás nunca me abandone esa sensación- cuando la Real se ponía con dos goles por delante veía el peligro ahí al lado. Porque una tarde de abril de 2003 cuando Portillo batió a Westerveld Anoeta seguía celebrando el 4-2 pero a algunos se nos aparecieron fantasmas. Años después la Real desperdició tres o cuatro veces una renta de dos goles llegando al punto de marcarse un gol en propia puerta en el tiempo extra en Santander para tirar por la borda un 0-2. Según mi recuerdo -borroso- aquella tarde Mikel Alonso se hizo un Elustondo y despejó al cuerpo de Riesgo para el 2-2. Algo así.

Por eso lo del castillo de naipes. Fui muy escéptico con Montanier pero sus resultados quedaron ahí. Los buenos y los malos. Que conste. Que el galo nos dejó cuartos pero nos privó de ver a Pardo acompañando al de Mutriku porque se empeñaba en poner a Bergara a su lado. Pero la cosa es que ahora Montanier es añorado en Donosti.

Añorado porque lo que tardó año largo en construir Jagoba lo ha destruido rápidamente. Porque a algunos les valía con ser séptimos cuando el equipo podía ser cuarto. Más aún viendo quién era el rival y el morbo que tendría ir en la jornada 37 allí con algo en juego. Pero dio igual. Se escudaron en el cansancio por las tres competiciones cuando la segunda la dejaron de lado en noviembre y desde que se ganó al Barça la lista es terrible. 20 puntos en 17 partidos un equipo que ha contado con Bravo, Iñigo Martínez, Pardo, Canales, Granero, Prieto, Vela, Griezmann, Agirretxe y Chory Castro. 20 en 17. 
El año pasado jugamos Champions y parece que ha llovido muchísimo.

Solo ellos podrán generar una mínima parte de esperanza semejante a la de hace no tanto. El año pasado jugamos Champions y parece que ha llovido muchísimo. Ya se avisó en verano de las carencias del plantel realista pero, como tantas veces, se tachó de talibanes a quienes no veíamos apropiada la plantilla confeccionada por Loren. Una vez más, y creedme cuando os digo que me apena, tuvimos razón. 

PD: Se cree Arrasate que ayuda a Zubikarai ratificándole tanto pero cuando el meta falla sistemáticamente en todos los partidos, no hace ninguna gracia que lo haga como en su momento tampoco gustó su: "Van a jugar Zubikarai y diez más". Y es la fórmula para mañana. Así que...vayan buscando calcetines que doblar. 

La Champions, un sueño Real from Eneko Picavea on Vimeo.

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