jueves, 15 de enero de 2015

La misma piedra en el zapato #RealSociedad



No he querido hacerlo hasta ahora pero creo que ya es el momento de quejarse de la labor de los árbitros con la Real Sociedad. Ya vale.

La Real no está fuera de la Copa del Rey por culpa de Velasco Carballo ni mucho menos pero si hubiera hecho bien su trabajo en el minuto 70' la Real se habría puesto 2-1 con el gol de Granero ya que habría anulado el tanto de Gio por una clara falta a Iñigo que ni siquiera se quejó. Ya le había sacado una amarilla por protestar una falta en la que el central de la Real tenía razón, como para quejarse más.

La actitud de Velasco Carballo ayer fue prepotente desde el minuto uno de partido. Amonestó a Pardo en la primera falta que hizo sin ser merecedora de cartulina, dejó a Pina sin la suya a los cinco minutos por agarrar por detrás a Vela, no señaló ni falta en el placaje que le hizo Jaume Costa a Vela y más y más. Ayer el árbitro fue determinante en el resultado de la Real y puede que también en el de la eliminatoria ya que veinte minutos por delante con la Real ganando habrían sido mucho más intensos. Ni qué decir tiene si llega a expulsar a Musacchio con la Real Sociedad por delante. Y si pone la barrera a su distancia igual Chory, un buen lanzador, puede meterla.

Y es que venimos sufriendo arbitrajes malos durante todo el año y el tema empieza a cansar. Uno saca el calendario y ve que nos han quitado puntos en Eibar, Vigo, Córdoba, A Coruña o en el Ciutat de Valencia además de errores graves frente al Real Madrid, el Valencia y el Atlético de Madrid que subsanamos después. No ver el gol de Iñigo Martínez el día del Valencia me parece gravísimo por cierto.

En Eibar empezamos mal la temporada. Una merienda de Zubikarai nos costó la primera derrota del año y Agirretxe falló a portería vacía algo que no puede fallar pero...Canales fue objeto de un claro penalti al ser zancadilleado por detrás que Álvarez Izquierdo no señaló. En la jornada siguiente la Real de Jagoba Arrasate se sobrepuso al 0-2 del Real Madrid y a un atropello arbitral significativo. Con 0-2 en el marcador, Zurutuza es objeto de un claro penalti de Carvajal que no se señala. Carvajal que, por cierto, pudo ser expulsado en la segunda mitad. El 4-2 del final hace que no nos quejemos de aquello, pero el penalti fue mayúsculo.

La Unión Deportiva Almería ganó en Anoeta y lo hizo merecidamente aunque los realistas tuvieron muchas llegadas al área. Pero se puso por delante con un gol en fuera de juego de Hemed. El israelí estaba en fuera de juego cuando se centra al área, hace por ir al balón y eso provoca la cantada del siglo de Eñaut Zubikarai que despeja a la espalda de De la Bella que se mete un auto gol. Pues eso, otro punto.

En Vigo y Córdoba pasó lo mismo: nos marcaron con la mano. No, ninguna de ellas fue señalada. Puedo entender que la de Larrivey es complicadísima de ver, pero visto cómo está el delantero del Celta o la mete con la mano o el balón no coge velocidad. Lo mismo para el de Córdoba. Por cómo sale disparada la bola estaba claro que había sido con la mano. Otra cosa era que merecieran el empate. Pero dos puntos menos que nos quitó el árbitro de turno.

Se ve claramente que por la posición de su cuerpo lo ha tenido que meter con la mano. No se pitó nada

En el primer partido sin Jagoba, la Real se impuso al Atlético de Madrid a pesar de que no se señalaron dos claros penaltis a favor de los realistas. Siqueira fue expulsado por ver dos amarillas -claras- en menos de cinco minutos pero la sensación era que no lo habría sido si los jugadores no hubieran rodeado al árbitro. Y la segunda era clarísima. Vela fue objeto de un penalti de Godín por el que vio la amarilla por supuesta simulación y otro de Mandzukic que le hizo abandonar el rectángulo de juego ensangrentado. No se señaló ninguno de ellos a pesar de que eran muy claros y de que los linieres tuvieron que ver ambos. En la siguiente jornada debutó Moyes en A Coruña con un empate a cero que no habría sido tal si se hubiera señalado un clarísimo penalti sobre Agirretxe. 

Verlo era tan sencillo como ver una camiseta naranja fosforita estirándose mientras Agirretxe intentaba rematar. Pero oye, que igual somos muy raros nosotros.

Y de nuevo con Moyes. Y de nuevo fuera de casa vino lo de Orriols. El partido fue malísimo y la Real puede que no mereciera ganar pero el árbitro de turno pitó un penalti de Carlos Martínez por unas manos evidentes del lateral de Lodosa. Tan evidentes como la falta que estaba recibiendo de David Navarro que le estaba poniendo el codo en la garganta. David Navarro tuvo que ser expulsado por golpear con los tacos a la altura del culo a Finnbogason y se pitó un fuera de juego inexistente de Xabi Prieto cuando se marchaba con el islandés contra Mariño. Habría sido el 0-2.

El día del Barcelona el arbitraje fue de los que se hacen contra los grandes y como ganamos no voy a incidir en ello más que para decir que Mathieu debió ser expulsado en el minuto 50. Nada más.

Ayer Velasco Carballo fue decisivo, mucho, en el transcurso del choque. En la primera mitad hay un córner en el que Nahuel saca en el área pequeña un balón que se había peinado en el primero. Parecido al gol de Iñigo Martínez al Real Madrid. Precisamente Iñigo iba a rematarlo pero un agarrón evidente de Musacchio lo impidió. No os creáis que había gente delante, Velasco Carballo tenía toda la visión, el silbato en la boca y cuando parecía que iba a pitar...miró para otro lado. Además de penalti era la segunda del argentino.

Total que estamos a 15 de enero y a la Real Sociedad le han quitado ocho puntos los árbitros. Ocho. Con esos ocho estaríamos octavos a solo cinco del Villarreal, de Europa. Y estamos a tres del descenso. Gracias, muchas gracias a los de siempre.

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