lunes, 5 de enero de 2015

¿Quién va a ser el guapo que se va a ir? #RealSociedad



Anoeta volvió a vivir una noche mágica con una nueva victoria sobre el Fútbol Club Barcelona y sobre su portero, nuestro amigo Claudio Bravo.

El meta chileno quiso lavar su imagen la semana previa al partido pero no coló. Sus mentiras le delataron y ayer hubo división de opiniones en el recibimiento al mejor portero de la Real desde los ochenta. Porque Claudio Bravo nos trató por tontos en la entrevista que concedió a El Mundo Deportivo la semana pasada pero no lo somos.

Se equivocó a la hora de irse creyendo que después de ocho años se podía ir con una patética nota en periódico de pago y al final, quién nos lo iba a decir, Antoine Griezmann le dio una lección de formas al capitán de la selección chilena. 

Este año los tres grandes traspasos de la Real en el último año y medio han salido cabizbajos de Anoeta. Y pocas alegrías mayores que esas vamos a tener. Tras caer en la Europa League lo mejor a lo que podemos aspirar es a ganar a los que se fueron a sitios mejores. Los tres están en Europa pero los tres han caído en Anoeta.

Illarra fue el primero. El 24 del Real Madrid calentó durante toda la segunda mitad mientras la Real remontaba un 0-2 adverso. Con la alegría de la remontada algunos pudieron acordarse de Batman que estaba en la banda estirando y viendo en primera persona a sus ex pasar por encima de su equipo. Fue un momento precioso.

Piña realista tras el 4-2 con Illarra calentando de fondo
Lo mismo con Griezmann. Con empate a uno en el marcador, Antoine Griezmann tuvo que escuchar a unos que no me representan pedir su muerte y después al salir al campo hubo división de opiniones. Antoine supo irse pero el equipo elegido no es uno que esté bien visto en Anoeta. De ahí a cantarle que se muera hay varios pasos pero claro, lo cantaron los que ayer ovacionaron a Bravo después de que se haya reído de nosotros. Ellos sabrán.

Ayer Bravo fue ovacionado por parte de la afición. De una afición de la que se ha querido reír. Es decir, la Real ganó al Barça y Anoeta se impuso a Bravo dejándole en evidencia. Porque nosotros somos más agradecidos que él y aunque yo no lo hice, entiendo perfectamente que muchos le aplaudieran.


Bravo fue siempre un ejemplo a seguir en su época realista y disfrutamos de sus mejores años en los que nos dio muchos puntos y muchas alegrías. Pero se equivocó. Bravo se fue a Brasil sabiendo que iba a irse al Barcelona. Y no son delirios, no. No fui el único que leyó en facebook a su mujer decir que hacían las maletas para irse a Barcelona. En el momento pensé que era imposible pero, qué cosas, sucedió.

Se quejó de los feos que le hizo la directiva de la Real y ahí también mintió. Dijo que no se sintió querido porque la Real no quiso renovarle cuando llegó el Barça. Como si fuera poco cariño renovarle hasta 2017. La Real no le ofreció renovación, vale. Pero tenía contrato, no acababa en junio, no era libre. Y por cierto, el cariño se lo mostraba la gente que coreaba su nombre domingo tras domingo. A esa gente también nos falló.

Lo de su no rueda de prensa es el colmo de la desfachatez. Si querías dejar en evidencia a una directiva que no te dijo de hacer rueda de prensa -supongo- vienes a San Sebastián, vas a cualquier hotel y dices de dar una rueda de prensa. Siendo Claudio Bravo ¿quién te iba a decir que no? Por cierto, la directiva te dejó salir por 12 millones cuando tu precio eran 30. Anoche Anoeta le dio una lección al chileno, casualmente el más aplaudido de los tres que se marcharon a los grandes de la Liga.

Bravo, por cierto, tenía apalabrado que no se exigiría su cláusula en caso de que llegara un grande, entonces ¿qué te iban a ofrecer exactamente con una hipotética renovación? Siempre dejó claro que quería que la Real fuera su trampolín y así lo fue. 

0 comentarios:

Publicar un comentario